Sagulpa reduce su huella de carbono a la mitad en dos años y consolida su compromiso con la sostenibilidad real
La empresa municipal avanza hacia una gestión más eficiente, limpia y comprometida, combinando medidas operativas, energía 100 % renovable y una cultura ambiental compartida por toda la organización.
Las Palmas de Gran Canaria, 30 de diciembre de 2025. La Sociedad Municipal de Aparcamientos de Las Palmas de Gran Canaria (Sagulpa) ha logrado reducir un 50,7 % su huella de carbono entre 2022 y 2024, consolidando una evolución que refleja algo más profundo que una mejora técnica: una transformación organizativa sostenida, basada en decisiones reales, datos precisos y una implicación transversal en materia ambiental.
En solo dos años, la entidad ha pasado de emitir 470,6 toneladas de CO₂ equivalente (tCO₂e) a 231,83 tCO₂e, según los datos actualizados y verificados del inventario de emisiones. Esta cifra no es solo el resultado de la eficiencia operativa, sino de una nueva forma de pensar, planificar y actuar, donde cada equipo de trabajo se ha involucrado activamente para hacer de la sostenibilidad una práctica habitual.
Uno de los avances más relevantes se ha producido en el ámbito energético. En 2024, Sagulpa ha eliminado completamente las emisiones vinculadas al consumo eléctrico (Alcance 2), gracias a que el 100 % de su consumo ha sido cubierto con energía certificada con Garantías de Origen (GdO) renovables. Esta decisión, tomada desde una perspectiva estratégica, ha tenido un impacto directo en la reducción total de la huella y posiciona a la empresa como referente en la transición energética del sector público canario.
Pero más allá del consumo eléctrico, la evolución del inventario ha permitido identificar nuevas áreas de mejora. Desde 2023, Sagulpa ha ampliado la cobertura del Alcance 3, incorporando tres nuevas categorías hasta ahora no cuantificadas con esta profundidad: la compra de bienes y servicios (Cat.4), el tratamiento de residuos derivados del uso de productos como los tickets de papel (Cat.5), y las emisiones indirectas asociadas a pérdidas de transporte eléctrico y cadena de suministro del diésel (Cat.6).
Este nivel de desglose no solo aporta transparencia, sino que eleva la capacidad de la organización para identificar decisiones con impacto ambiental real. Por ejemplo, ahora se pueden analizar con mayor claridad las emisiones asociadas a cada compra corporativa o prever los efectos indirectos de la movilidad y el consumo energético.
En términos cuantitativos, la huella total de 2023 se situó en 241,83 tCO₂e, distribuida entre 24,24 t en emisiones directas, 30,39 t por consumo eléctrico, 129,04 t en transporte (viajes, fletes, movilidad del personal), 26,06 t por bienes y servicios, 0,43 t en residuos de papel, y 31,68 t en emisiones indirectas relacionadas con electricidad y combustibles. En 2024, aunque la movilidad experimentó un ligero aumento hasta 140,13 tCO₂e, el avance hacia energía limpia y la optimización de otros procesos permitió cerrar el año con 231,83 tCO₂e en total.
Este incremento en la categoría de movilidad se explica, en parte, por el crecimiento del equipo humano de la organización en los últimos dos años, lo que ha ampliado el alcance de las emisiones asociadas al transporte por motivos laborales. Lejos de ser un retroceso, esta evolución refleja la coherencia de Sagulpa al asumir y contabilizar el impacto real de sus operaciones con total trazabilidad, incluso cuando este viene asociado al propio crecimiento de su actividad.
El concejal de Movilidad del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, José Eduardo Ramírez, ha subrayado que este tipo de avances reflejan una transformación de fondo: “Lo importante no es solo cuánto reducimos, sino cómo lo conseguimos. Sagulpa ha hecho de la sostenibilidad una forma de trabajar, no un eslogan. Cada dato nuevo es una herramienta para mejorar, y cada mejora es el resultado de una organización alineada con el interés general”.
Esta visión compartida entre Ayuntamiento y empresa pública convierte los resultados ambientales en una palanca para una gestión más ágil, transparente y responsable. Además del cumplimiento con su Plan Estratégico y los objetivos del municipio, esta reducción de huella refuerza la posición de Sagulpa en el marco de la Agenda 2030, especialmente en las metas vinculadas a la acción por el clima, consumo responsable y energía asequible y no contaminante.
Con estos avances, Sagulpa se posiciona no solo como un operador eficiente, sino como una organización consciente de su papel en la construcción de un entorno urbano más limpio, habitable y resiliente. Una empresa pública que traduce el compromiso ambiental en decisiones, y las decisiones en resultados medibles.