Las Palmas de Gran Canaria actualiza el Plan Estratégico de Subvenciones y prioriza la vivienda y el bienestar social
El Ayuntamiento destinará 122,8 millones de euros a este Plan, que refuerza la capacidad de inversión municipal a través de una programación plurianual que contempla 35,7 millones de euros para 2026, 47,7 millones para 2027 y 39,4 millones para 2028
El concejal de Presidencia, Hacienda, Modernización, Recursos Humanos y Aguas, Francisco Hernández Spínola, ha dado a conocer las novedades de este documento que se estructura en torno a 12 grandes líneas estratégicas que abarcan ámbitos clave para el desarrollo de la ciudad
El programa, que ha sido aprobado por la Junta de Gobierno, establece un marco de planificación plurianual que garantiza la transparencia, la evaluación de resultados y la eficiencia del gasto público
Las Palmas de Gran Canaria, 7 de mayo de 2026. El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria destinará 122,8 millones de euros al nuevo Plan Estratégico de Subvenciones 2026-2028, un instrumento que refuerza la inversión municipal en vivienda, bienestar social, cultura, movilidad sostenible y reducción del coste del agua, al tiempo que incorpora mejoras en transparencia, planificación y evaluación de resultados. El plan, que se estructura en torno a 12 líneas estratégicas que abarcan ámbitos clave para el desarrollo de la ciudad, ha sido aprobado por la Junta de Gobierno.
El concejal de Presidencia, Hacienda, Modernización, Recursos Humanos y Aguas, Francisco Hernández Spínola, acompañado por la coordinadora general de Hacienda, Contratación y Patrimonio, Dunnia Rodríguez, ha presentado este jueves la actualización del documento, que ordenará la política municipal de ayudas públicas durante los próximos tres años.
La programación económica prevista contempla una inversión de 35,7 millones de euros en 2026, 47,7 millones en 2027 y 39,4 millones en 2028, lo que permitirá mantener una estructura estable de subvenciones y dar continuidad a proyectos estratégicos para la ciudad. El Plan prevé además la concesión de 72 subvenciones en 2026 y 70 en los ejercicios 2027 y 2028.
Durante su intervención, Francisco Hernández Spínola ha destacado que el Plan responde a uno de los principios rectores del actual grupo de gobierno: “gobernar el presente con visión de futuro”, impulsando actuaciones que permitan mejorar la calidad de vida de la ciudadanía desde una perspectiva sostenible, cohesionada y transformadora. “El objetivo es actuar hoy con rigor, responsabilidad y ambición transformadora, asegurando que cada subvención y cada inversión pública contribuyan a la mejora continua de Las Palmas de Gran Canaria”, ha señalado.
El concejal ha subrayado que las subvenciones constituyen uno de los instrumentos más importantes de la acción municipal para apoyar proyectos de interés general, fortalecer el tejido social y económico y garantizar oportunidades a colectivos y entidades que desarrollan una labor fundamental en la ciudad.
En este sentido, Hernández Spínola ha explicado que el nuevo Plan consolida un modelo basado en la planificación previa, la transparencia y la evaluación permanente, garantizando que las ayudas públicas se concedan conforme a criterios de publicidad, concurrencia, objetividad, igualdad y eficiencia en el uso de los recursos públicos.
Las prioridades del plan
Uno de los principales ejes del documento es la política de vivienda, considerada un ámbito prioritario de actuación. El Ayuntamiento destinará 45,7 millones de euros a programas vinculados a la vivienda digna y asequible, con especial atención a colectivos vulnerables y barrios con mayores necesidades sociales. Estas ayudas permitirán impulsar actuaciones de apoyo residencial, rehabilitación y mejora de viviendas, además de contribuir a combatir situaciones de exclusión y favorecer una mayor cohesión territorial y social.
El bienestar social constituye otro de los grandes bloques de inversión del Plan, con una dotación de 39,4 millones de euros destinada a reforzar programas de atención a personas vulnerables, emergencias sociales, cobertura de necesidades básicas y apoyo a entidades sociales y organizaciones no gubernamentales que complementan los servicios municipales.
“El Plan sitúa a las personas y a los barrios en el centro de la acción pública”, ha indicado Dunnia Rodríguez, quien ha subrayado que las ayudas llegarán a todos los distritos de la ciudad para garantizar continuidad en las políticas de inclusión y prevención social.
Asimismo, el documento incorpora medidas dirigidas a aliviar el impacto económico de servicios esenciales. En este ámbito, el Ayuntamiento invertirá 18,3 millones de euros en subvenciones destinadas a reducir el coste del agua para hogares y empresas, favoreciendo especialmente a los sectores más vulnerables y contribuyendo también a mejorar la competitividad de la economía local.
La cultura será igualmente uno de los sectores estratégicos del nuevo Plan, con una inversión de 10 millones de euros orientada al apoyo de museos, actividades culturales, artes escénicas e iniciativas creativas. El Ayuntamiento considera la cultura como una herramienta de cohesión social, generación de empleo y fortalecimiento de la identidad de la ciudad.
Con 5,7 millones de euros, el Plan incorpora también actuaciones vinculadas a la movilidad sostenible y accesible, mediante ayudas destinadas al fomento del transporte público, los bonos juveniles, el taxi adaptado y la movilidad activa, con el objetivo de avanzar hacia una ciudad más conectada, inclusiva y respetuosa con el medio ambiente.
La coordinadora general de Hacienda, Contratación y Patrimonio ha destacado asimismo las mejoras incorporadas en la gestión de las subvenciones públicas, orientadas a modernizar los procedimientos y reforzar la seguridad jurídica y la transparencia administrativa.
Entre las novedades del nuevo Plan Estratégico de Subvenciones 2026-2028 figuran la simplificación de trámites, la digitalización de procedimientos, así como la incorporación de un sistema de planificación por objetivos que permite el seguimiento continuo de cada línea de subvención mediante indicadores específicos, como el número de personas beneficiarias, el grado de ejecución o el impacto de las actuaciones.
Este sistema, junto con la evaluación anual de resultados, permite adaptar las políticas de subvenciones a su eficacia real, introduciendo mejoras o ajustes cuando sea necesario para optimizar el uso de los recursos públicos.