El Ayuntamiento aprueba de forma definitiva el Plan Especial de Vegueta y Triana para fomentar la protección del casco histórico
El principal objetivo del nuevo documento es salvaguardar el patrimonio artístico, cultural y arquitectónico de la ciudad fundacional, así como impulsar actuaciones urbanísticas que eviten la desertización de estas zonas
Las Palmas de Gran Canaria, martes 5 de junio de 2018.- El Pleno extraordinario del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria celebrado hoy, aprobó de forma definitiva el nuevo plan de protección para el conjunto histórico que forman Vegueta y Triana.
El principal objetivo del nuevo documento es impulsar la “protección activa” de estos dos núcleos históricos con la finalidad de salvaguardar el patrimonio artístico, cultural y arquitectónico de la ciudad fundacional, a la vez que se dinamiza la zona autorizando actividades comerciales y actuaciones urbanísticas que eviten la desertización y ruina de estas zonas.
El nuevo Plan Especial de Protección (PEP) Vegueta-Triana, sustituye al anterior Pepri (Plan Especial de Protección y Reforma Interior) que está vigente desde 2001 pero que se empezó a redactar en 1991.
El concejal de Urbanismo, Javier Doreste, ha afirmado que “el Pepri acumula cerca de 25 años de antigüedad y se ha quedado obsoleto en muchos aspectos. Era una necesidad revisarlo y adaptarlo a la realidad actual con una premisa fundamental: la protección activa del patrimonio histórico de la ciudad”.
El nuevo PEP, que fue aprobado inicialmente en 2016, y que estuvo sometido a exposición pública en una primera fase entre julio y septiembre de 2016, y en una segunda entre junio y julio de 2017, ha recibido aproximadamente 125 alegaciones entre los dos periodos.
El documento aprobado definitivamente incluye algunas modificaciones respecto al sometido a aprobación inicial como la renuncia a construir un nuevo edificio sobre la gasolinera de Primero de Mayo, en su lugar se erigirá una cafetería. También recoge el texto la renuncia a la construcción de un edificio de ocho plantas en la parcela municipal de la calle Francisco Gourié, que se queda como espacio libre.
Otro de los cambios introducidos en el documento durante la fase de exposición pública consiste en establecer un nuevo criterio para la regulación de usos, pasando a contemplar ahora en todo el casco histórico dos zonas diferentes y no tres como se establecía en la primera información pública. Además el documento recoge ahora intensidades máximas respecto al uso Recreativo Ocio por tramos viarios, de modo que se detectan zonas saturadas respecto al mismo.
El nuevo documento también introduce mejoras en lo referente a su memoria, ampliando la descripción de las obras que se pueden hacer en el ámbito de Vegueta-Triana en relación a los grados de protección y los niveles de intervención determinados para los mismos.
Doreste ha recordado que con el nuevo plan de protección se eliminan “las rigideces” que impone el Pepri y que en numerosas ocasiones suponen un lastre para generar actividad económica en las dos zonas. “Con este plan eliminamos la prohibición genérica de agrupar parcelas que está vigente actualmente, permitiéndose la agrupación de las de menos de 100 metros cuadrados, o se eliminan las restricciones sobre el uso residencial, estableciéndose la posibilidad de su instalación en planta baja. A partir de que entre el vigor el nuevo planeamiento, el uso residencial se permitirá en todo el conjunto histórico”, añadió Doreste.
El concejal de Urbanismo destacó otros cambios que incluye el nuevo PEP como abrir los usos hoteleros a todos los inmuebles del ámbito protegido y no restringido a unas pocas calles, como recoge el Pepri en vigor. Las únicas limitaciones en este sentido que recoge el PEP es que los establecimientos hoteleros ubicados en edificios protegidos sean considerados “emblemáticos”, que el número de plazas de hotel de todo el conjunto no supere las 400 y que en un mismo inmueble no haya más de 40 unidades alojativas, como establece el Plan General de Ordenación.
Los dos cascos en el nuevo planeamiento se dividen en dos áreas distintas: La Zona A, más central y dinámica, comprende las calles Triana, General Bravo, Pérez Galdós, la parte baja de San Bernardo, Mendizábal y toda la trasera de la Catedral. En esta zona A se reconoce la realidad actual en el que dominan los usos terciarios, sobre todo vinculados a la restauración y el ocio, y en ellos se permitirá la apertura de locales con actividades comerciales y vinculados a la gastronomía, sin ninguna autorización especial, como sí exige ahora el Pepri, aunque limitando su intensidad por tramos de calle.
Se permiten también las Salas de Reunión y Salas de Espectáculos, pero en este caso sujetos a Estudios de Incidencia Ambiental. En ella se prohíbe el Taller o la Pequeña Industria y se limitan los Servicios Comunitarios y Servicios Públicos (excepto el Cultural y Administración Pública) supeditándolos también a un Estudio de Incidencia Ambiental.
La Zona B, en la que se incluyen el resto de las parcelas del ámbito. En ella se quieren potenciar los valores residencial y de 'barrio tradicional' con ciertas actividades permitidas, como pequeños talleres o industrias artesanales vinculadas a negocios de barrio, como las panaderías, dulcerías o heladerías.
Se permite los usos Cultural, Servicios Sociales y Administración Pública, tanto uso complementario como en edificios de uso exclusivo, y el resto de Servicios Comunitarios y Servicios Públicos estarán supeditados a Estudios de Incidencia Ambiental. Se restringe el uso Recreativo-Ocio, prohibiendo en esta zona las subcategorías de Salas de Reunión y Salas de Espectáculos, y limitando la subcategoría de Establecimientos para Consumo de Bebidas y Comidas al cumplimiento de intensidades máximas (en general inferiores a las exigidas en la zona A).
Esta zona está pensada de cara a favorecer la movilidad peatonal o en transportes alternativos dentro del ámbito del PEP, por eso en esta zona se permiten especialmente la construcción de aparcamientos, tanto colectivos y públicos, como comunitarios y privados. “La idea es que el coche cada vez más, se quede fuera de la zona protegida, que los que llegan de fuera hasta Vegueta o Triana en coche, puedan aparcar en sus alrededores y luego pasear hasta las calles más céntricas”, especificó Doreste.
El PEP no prevé peatonalizaciones nuevas pero sí califica como Espacio Libre la parte baja de la calle San bernardo. También añadió que el nuevo PEP prevé la construcción de varios grandes aparcamientos públicos de carácter disuasorio en el entorno de Vegueta y Triana, situados junto al actual parquin del Mercado de Vegueta, en Francisco Gourié, frente al Centro de Cultura Contemporánea San Martín y en el Pambaso.
Finalmente, el PEP también actualiza el catálogo de inmuebles protegidos del conjunto histórico adaptando sus grados de protección a la Ley de Patrimonio Histórico de Canarias. Así, se elimina la denominación de los inmuebles catalogados como 'monumentos históricos-artísticos' para ser denominados de 'protección integral'; los 'edificios de interés histórico y tipológico' pasan a ser de 'protección ambiental'; y los 'edificios de interés ambiental' pasan a ser de 'protección parcial'. Con el nuevo PEP el índice de edificios protegidos también sufre algunas variaciones ya que se descatalogan inmuebles que estaban protegidos pese a no atesorar ningún valor histórico, y se incluyen otros que sí los tienen y están fuera de la lista. Con el actual Pepri hay 582 inmuebles protegidos en el ámbito de los dos conjuntos históricos. Con la revisión del PEP, se descatalogaron 15 edificaciones y se incluyeron otros 69 inmuebles, por lo que finalmente serán 636 las construcciones protegidas en Vegueta y Triana.