El Ayuntamiento activa tarjetas prepago para facilitar la compra a las familias con menos recursos
La alcaldesa, Carolina Darias, ha anunciado este viernes esta iniciativa municipal que, desarrollada junto a Cruz Roja, permitirá adquirir productos esenciales de alimentación e higiene a personas usuarias de los Servicios Sociales municipales
Las tarjetas podrán alcanzar los 900 euros mensuales en función de la composición familiar e incluyen una modalidad específica para personas en situación de sinhogarismo
Las Palmas de Gran Canaria, 2 de octubre de 2026. El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, a través del área de Bienestar Social, Cuidados y Salud, ha anunciado la puesta en marcha de un nuevo sistema de tarjetas prepago para facilitar la compra a familias con pocos ingresos. El recurso, desarrollado en colaboración con Cruz Roja Española, cuenta con una financiación de 423.893,49 euros y permitirá adaptar las ayudas a las necesidades y a la composición de cada unidad familiar.
La alcaldesa de Las Palmas de Gran Canaria, Carolina Darias, acompañada por la concejala de Bienestar Social, Cuidados y Salud, Carmen Luz Vargas, y el delegado especial de Cruz Roja Española en Canarias y presidente provincial de la entidad en Las Palmas, Isaac Díaz, ha presentado este viernes esta iniciativa que supone un apoyo municipal a los hogares para la adquisición de productos esenciales de alimentación e higiene.
La concesión de las tarjetas estará determinada por la valoración de los trabajadores y trabajadoras sociales municipales, que analizarán la situación de necesidad de cada caso y establecerán la modalidad y cuantía que corresponda.
La alcaldesa, Carolina Darias, ha subrayado que esta nueva línea de ayuda coincide con la mayor inversión en bienestar en la historia de la ciudad, con un presupuesto municipal que destina 45,9 millones de euros al área de Bienestar Social, situando a la capital grancanaria entre las diez capitales españolas con mayor inversión en esta área.
“Las tarjetas prepago son una expresión concreta de esta inversión social histórica. Es una manera de convertir los recursos públicos en bienestar real y perceptible para la ciudadanía”, ha resaltado Darias, al tiempo que ha señalado que “el objetivo de esta iniciativa municipal es mejorar las condiciones de vida de las personas y familias con carencias de ingresos y garantizar un acceso rápido y seguro a productos esenciales. La tarjeta es un instrumento que se incorpora a los procesos de acompañamiento desarrollados por nuestros profesionales”.
Por su parte, la concejala de Bienestar Social, Cuidados y Salud, Carmen Luz Vargas, ha destacado que “esta tarjeta es un recurso complementario a todas las prestaciones que ya ofrecemos desde los Servicios Sociales municipales y no excluye ninguna de las ayudas existentes. Lo que hacemos es ampliar nuestra capacidad de respuesta y ganar inmediatez ante situaciones que requieren una atención más ágil, siempre a partir de la valoración de nuestros profesionales”.
Vargas ha subrayado asimismo que “el procedimiento combina agilidad, garantía y una atención muy personalizada, gracias a la coordinación permanente entre los equipos técnicos municipales y Cruz Roja”. En este sentido, ha señalado que “estamos construyendo una auténtica arquitectura local del cuidado y del bienestar, en la que las personas no son receptoras pasivas de ayuda, sino protagonistas de procesos orientados a recuperar su seguridad, su autonomía y su capacidad para afrontar las dificultades”.
Asimismo, Isaac Díaz ha explicado que “por nuestra experiencia apoyando a personas en situación de vulnerabilidad, estamos convencidos de que este proyecto, a través de las tarjetas monedero, aporta un valor añadido muy importante. No solo permite cubrir necesidades básicas de alimentación e higiene, sino que favorece la autonomía y la capacidad de decisión de las personas beneficiarias, adaptando la compra a las necesidades reales de cada unidad familiar y reduciendo el estigma a veces asociado a otros tipos de ayuda”.
“Hablamos de una herramienta que ayuda a cubrir necesidades básicas, pero también de una forma de intervención que pone a las personas en el centro, refuerza su dignidad y favorece su autonomía”, ha dicho el delegado especial de Cruz Roja Española en Canarias.
El importe se adaptará a cada familia
Las tarjetas podrán concederse mediante una entrega única o con periodicidad mensual, en función de la valoración técnica realizada por los Servicios Sociales municipales. El importe se adaptará al número de integrantes de la unidad familiar, con cuantías de 400 euros mensuales para una persona, 500 euros para dos, 600 euros para tres, 800 euros para cuatro y 900 euros para unidades familiares de cinco o más integrantes.
El programa contempla además una modalidad específica dirigida a personas en situación de sinhogarismo, con una cuantía de 250 euros mensuales.
Del presupuesto total del proyecto, 302.781,05 euros se destinarán a los Servicios Sociales Comunitarios; 106.112,44 euros, a Familia e Infancia; y 15.000 euros, a Inclusión Social.
Una respuesta específica para situaciones urgentes
El sistema incorpora también un mecanismo específico para aquellas situaciones urgentes que no puedan esperar al procedimiento habitual de solicitud y emisión de una tarjeta nominativa. En estos casos, se podrán utilizar tarjetas no nominativas con un saldo de 100 euros, con un máximo de dos por persona beneficiaria.
Una vez realizada la valoración por parte de los Servicios Sociales municipales, Cruz Roja se encargará de contactar con las personas beneficiarias, verificar sus datos, solicitar la emisión de las tarjetas y gestionar su entrega. Las personas beneficiarias podrán recogerlas presencialmente en la sede de Cruz Roja Española en Las Palmas, donde recibirán también información sobre las condiciones de uso y los productos admitidos y excluidos.
El proyecto contempla igualmente una respuesta adaptada para aquellos casos debidamente justificados en los que existan dificultades de autonomía o movilidad. En estas situaciones, Cruz Roja podrá realizar la compra de los productos necesarios y gestionar su entrega en el domicilio de la persona beneficiaria.