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El Ayuntamiento decreta la alerta por fenómenos costeros, que se suma a la que se mantiene desde ayer por fuertes vientos

El Consistorio, que ayer dictó una resolución suspendiendo las actividades al aire libre, ha decido también cerrar los accesos a todos los parques vallados de la ciudad hasta que sean revisados y comprobar que el fuerte viento no ha afectado a la estabilidad de árboles y palmeras

Se mantiene también la prealerta por lluvia y tormentas

Las Palmas de Gran Canaria, jueves 8 de febrero de 2018.-

 

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria activó esta pasada medianoche la alerta por fenómenos costeros, que se suma a la que mantiene desde ayer por viento, en aplicación del Plan de Emergencias Municipal (Pemulpa) y siguiendo instrucciones de la Dirección General de Seguridad y Emergencias del Gobierno de Canarias. También se mantiene la prealerta por tormenta y por lluvia.

La Agencia Estatal de Meteorología mantiene los avisos de alerta por vientos y fenómenos costeros hasta está próxima medianoche y a partir de ahí se hará una nueva valoración, aunque las previsiones apuntan a una cierta mejora en las condiciones meteorológicas.
Ante esta situación, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria resolvió ayer la suspensión de todas las actividades y eventos deportivos, culturales y de Carnaval, de ocio, ferias y comercio ambulante organizados por la Corporación que se celebren al aire libre.

Además, en la mañana de hoy ha decido cerrar los accesos a todos los parques vallados de la ciudad hasta que el servicio de Parques y Jardines haga una revisión de los desperfectos causados por el viento en la pasada noche, descartando así que haya riesgo para la integridad de los usuarios. Los parques se irán abriendo a lo largo de la mañana, según vayan siendo revisados.

El Ayuntamiento pide a los ciudadanos que extremen las precauciones para evitar daños por esta situación de alerta por fenómeno meteorológico adverso.

Ante la alerta por fenómenos costeros, se recomienda proteger la vivienda ante la posible invasión del agua del mar, así como no situarse en el extremo de muelles o espigones, ni arriesgarse a sacar fotografías o vídeos cerca de donde rompen las olas.

Hay que evite la pesca en zonas de riesgo; no circular con vehículos por carreteras cercanas a la línea de playa; y no bañarse en playas apartadas o que no se conozca suficientemente, porque puede haber remolinos locales.

También hay que evitar bañarse en las playas con bandera roja, en zonas donde haya fuerte oleaje y resaca o que carezcan de servicios de vigilancia y salvamento.

Tampoco realizar prácticas deportivas y náuticas en las zonas afectadas por la mar de fondo y no acampar en la playa cuando haya alerta por temporal de mar.

Si se aprecia cierto oleaje fuera de lo normal, no permanecer cerca del mar, ni cercarse aunque se calme de repente.

Si se dispone de embarcación, hay que procurar asegurar su amarre en un lugar resguardado.

Si se ve a otras personas en sitios peligrosos, hay que advertirles del peligro.

En caso de caer al agua, procurar apartarse de donde rompen las olas, pedir auxilio y esperar a que le rescaten.

Si intenta salir y es arrastrado por el oleaje, hay que procurar calmarse, sin nadar contracorriente. Por lo general, las corrientes costeras pierden intensidad en otros tramos y es entonces cuando debe nadar.

Si está en tierra y se ve que alguien ha caído al agua, hay que tirarle un cabo con un flotador o cualquier otro objeto al que pueda aferrarse y avisar inmediatamente al 112.

Ante la situación de fuertes vientos, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria plantea también una serie de recomendaciones para evitar daños, como cerrar puertas y ventanas para evitar corrientes de aire que puedan llevar a la rotura o caída de cristales. También, retirar de balcones y azoteas las macetas y todos los objetos que puedan caer a la calle.

Es importante revisar las viviendas para que no haya cornisas, balcones y fachadas en mal estado que puedan producir caídas de cascotes y escombros.

Se recomienda también no salir de excursión o de acampada hasta que no se restablezca la normalidad. También es preferible aplazar los desplazamientos por carretera y, en caso de hacerlos, extremar las precauciones y, siempre que sea posible, usar el transporte público.

Las motos y los vehículos de grandes dimensiones que ofrecen una gran superficie de contacto con el viento, como camiones, furgonetas o vehículos con remolque, corren el riesgo de volcar ante vientos transversales.

Para protegernos, es importante evitar caminar por jardines o zonas arboladas, así como alejarse de muros, casas viejas, andamios, letreros luminosos, vallas publicitarias y demás estructuras que puedan ser derribadas por el viento.

Los postes de luz y torres de tensión pueden ser también peligrosos, por lo que es mejor permanecer lejos y avisar al 112 en caso de riesgo, lo mismo que con las grúas de construcción.

También es aconsejable alejarse de la costa para evitar ser golpeado o arrastrado por la acción de las olas.

Se recomienda circular despacio y con precaución ante la posible presencia de obstáculos en la vía o golpes de viento que puedan hacer perder el control del vehículo, sobre todo en adelantamientos.

Por último, se recomienda evitar llamar por teléfono para evitar que se colapsen las líneas.